Autoapoyo: la capacidad de sostenerse ante la vida.

En las profundidades del invierno finalmente aprendí, que en mi interior habitaba un verano invencible.

Albert Camus

La primera vez que escuché la palabra autoapoyo, algo se movió dentro de mí. Estaba en uno de los talleres de la formación en Terapia Gestalt en la que ando, y el formador nos decía algo así: “el objetivo último de la terapia, es que el paciente desarrolle su capacidad de autoapoyo”.
Me encanta la palabra y lo que significa; ser capaces de auto-apoyarnos tiene mucho que ver con conocerse y aceptarse tal cual. Desde este punto de partida, aprendemos también a lidiar con las distintas situaciones vitales, decidiendo en cada una de ellas, qué movimiento necesitamos hacer, si es que necesitamos hacer alguno.
Ya sabes, no podemos ir al súper y comprar, un “kilo de autoapoyo” para pasar el mes, es algo con lo que tenemos que conectarnos, y en muchos casos, empezar a construir, prácticamente desde cero.
Me gusta imaginar esta idea de auto-apoyarse, como la creación de una estructura interna, una especie de andamiaje invisible en el que sostenernos, incluso cuando nos sentimos más perdidxs. Así pues, vamos a profundizar en lo que significa el autoapoyo y en cómo podemos construirlo.

Qué significa autoapoyo

Una primera aproximación a lo que significa autoapoyo es la siguiente: “se trata de poder reconocer las propias necesidades, y satisfacerlas”.
Cuando somos niñxs crecemos necesitando apoyo ambiental, es decir, dependemos de quienes nos rodean para poder satisfacer nuestras necesidades, ya sea un vaso de agua, o un abrazo. El crecimiento consiste, de alguna manera, en ir necesitando cada vez menos esos apoyos externos, y poder así, cubrir nuestras necesidades de manera autónoma.
Ser capaces de auto-apoyarnos tiene mucho que ver con conocerse y aceptarse tal cual. Desde este punto de partida, aprendemos también a lidiar con las distintas situaciones vitales, decidiendo en cada una de ellas, que movimiento necesitamos hacer, si es que necesitamos hacer alguno.
Y aquí viene un matiz importante, pues aparece la idea de autosuficiencia. Podemos ser autosuficientes en cierta manera, y hasta cierto punto. La confusión surge, cuando traducimos esto, con no necesitar a nadie, para nada. Así, creemos que debemos comportarnos como heroínas y héroes, que pueden con todo, bajo cualquier circunstancia.
En este punto, viene bien recordar que somos seres afectivos, y que hemos sobrevivido como especie, gracias a vivir en comunidad, al apoyo del grupo. Así que no, no somos totalmente autosuficientes, y ser conscientes de esto (algo que personalmente me ha costado) tiene mucho que ver con nuestra capacidad de auto-apoyarnos.

Cómo construir mi capacidad de autoapoyo

Contar con este andamiaje interno, que es el autoapoyo, no es un camino recto ni rápido, como no lo es nada que tenga que ver con el ser humano, si supone un cambio profundo. Diría que tiene que ver más, con el proceso individual de crecimiento y evolución, que cada cual decida hacer.
En el contexto de la terapia, es la psicoterapeuta quien, al principio, ejerce de apoyo para el paciente, acompañándolo hacia aquellos asuntos que le provocan sufrimiento, y cuya raíz suele permanecer inconsciente, en un primer momento.
A medida que la terapia avanza, la persona va poniendo luz sobre aquello que antes no la tenía, empieza a tener más conciencia de sí misma, y entonces, puede conectar con sus verdaderas necesidades vitales, y gestionarlas de forma más satisfactoria, y autónoma.

Contar con este andamiaje interno, que es el autoapoyo, no es un camino recto ni rápido, como no lo es nada que tenga que ver con el ser humano, si supone un cambio profundo.

Dejando el contexto terapéutico a un lado, y desde un punto de vista más personal, te diré, que convertirnos en personas capaces de auto-apoyarnos, tiene que ver con al menos estas tres cosas:
* AUTOCONOCIMIENTO; conocer tus luces y sombras, tus tendencias a la hora de relacionarte con lo demás, y tu forma de leer la vida. Básicamente, tenerte “calada”.
*SOLEDAD; llevarte bien con la soledad, es una oportunidad para muchas cosas, sobre todo para conocerte de una forma más profunda; cuando te conoces de manera profunda es cuando puedes ver con claridad qué es lo que quieres y necesitas, y cuáles son las decisiones que te acercan a ello, o te alejan de ello.
*EXPERIENCIAS CON CONCIENCIA; parece el eslogan publicitario de alguna empresa de retiros espirituales…, pero a lo que me refiero con esto, es a ser conscientes de lo que se vive en cada momento, y de cómo nos sienta, para poder discernir si interesa o no, si es realmente lo que necesitamos, o sencillamente, nos estamos autoengañando.

Cuando sientes que nada te sostiene

A veces hay situaciones que nos descolocan; una ruptura de pareja, una discusión fuerte con un familiar, un problema de salud, ya sabes, una de esas situaciones que hacen que el estómago se encoja, y las piernas tiemblen, real o metafóricamente.
Entonces te sientes pequeño, frágil, insegura, perdido. Sientes que no hay suelo bajo tus pies, sientes que el revés que la vida acaba de soltarte, te deja mareadx y sin dirección. Y te preguntas, ¿dónde está ese andamiaje interno en el que sostenerme?, ¿dónde se ha ido ese autoapoyo con el que creía contar?
Tu capacidad de autoapoyo sigue ahí, solo que eso no va a impedir que los “meneos vitales”, esos que duelen bien fuerte, y bien dentro, sigan sucediendo.  Y es precisamente de esos “meneos vitales”, de donde podemos sacar más material para añadir a nuestro andamio interior, siendo este cada vez, más firme, y más estable.
Autoapoyo: la capacidad de sostenerse ante la vida
Autoapoyo es, poner límites a alguien que quieres, si te sientes invadidx, autoapoyo es quedarte un día a solas cuando necesitas parar y estar para ti, es llamar a un buen amigo, cuando sientes que lo necesitas, y es no llamarlo cuando para ti no es el momento de  hacerlo, es irte de las situaciones que te dañan, o que no te nutren.
Autoapoyo viene a significar algo así: Me conozco, sé lo que realmente necesito, y no lo voy a disfrazar de otra cosa, porque tengo la certeza de que puedo sostenerme en ello…
Huella · SolaMente Caminando

Esta entrada tiene 12 comentarios

  1. Antonia María

    cómo siempre y muy interesante y útil. gracias

  2. Lola

    Me encanta !!! ya tienen nombre las patitas de mi andamio jajajaj autoapoyo . Te quiero bella .

  3. Silvia

    Se puede explicar mas alto, mas claro no.
    Es maravilloso sentir el autoapoyo a traves de tu ser.
    Gracias siempre por compartir. Abrazo enorme

    1. Gracias Silvia, tus palabras son reconfortantes. Que la vida nos haya cruzado compartiendo batallas, es un regalo para mi.
      Un abrazo.

  4. Loli Ponce

    Estupendo mensaje y ayuda para quienes necesitamos practicar el auto apoyo. Gracias María Jesus!! Un abrazo enorme

    1. Gracias a ti por leer. Si ,es importante poder hacernos responsables de nosotrxs mismxs, y conectarnos con esa capacidad de auto-sostén, según vamos experimentando la vida.
      Abrazo fuerte!

    2. Luis Manzaneque

      Otra maravillosa y ayudadora reflexión,dos de dos,buen porcentaje jajaa
      Gracias!

Deja una respuesta

Al publicar este comentario, confirma haber leído y entendido la Política de tratamiento de datos.