Frederick Dodson
Gestionar nuestras emociones es vital para nuestro bienestar, no solo psicológico, sino también físico y espiritual, (esta última área puede permanecer inaccesible, en un primer momento, pero ya hablaremos de esto de la espiritualidad en otro rato…). Hoy, vamos a dar una vuelta a nuestra capacidad de autorregularnos emocionalmente.
En este momento en el que nos encontramos, empezamos a ser conscientes, de que en general, tenemos pendiente aprender a convivir mejor con nuestras emociones, lo que se traduce en :
- Dejar de luchar contra ellas, (evitándolas o bloqueándolas).
- Prestar atención a no quedar pegados/as, a una emoción concreta, (lo que puede derivar en un problema psicológico, como depresión o ansiedad, por ejemplo).
- Conocerlas, comprenderlas y aceptarlas.
Desde luego, conocer y aceptar nuestras emociones, no suele ser un camino rápido, muy al contrario, es un continuo proceso de autoconocimiento, para el cual debe existir la decisión interna de “mirarse dentro” con paciencia y amabilidad hacia uno mismo.
Anestesia para no sentir
Vamos a poner algo de conciencia, haciendo un ejercicio de honestidad, observando, y hago un matiz importante aquí, NO JUZGANDO, sino OBSERVÁNDONOS, como individuos y como sociedad, en esta tendencia generalizada de “anestesiarnos para no sentir”
La gama de opciones para “vivir ciegos” a lo que nos sucede, es muy amplia: Diazepam para dormir, copa de vino para relajar, raya de coca para euforizar, comida basura para un chute de placer, T. V/Internet para no pensar, comprar cosas para compensar…; todas ellas son opciones totalmente integradas en nuestra forma de vivir. Según cuáles elijamos, y cuánto y cuándo lo hagamos, tendrán un coste u otro.
» Conocer y aceptar nuestras emociones, no suele ser un camino rápido, muy al contrario, es un continuo proceso de autoconocimiento, para el cual debe existir la decisión interna de “mirarse dentro” con paciencia y amabilidad hacia uno mismo».
Entonces, es vital aprender a convivir con nuestras emociones, y reconectar con nuestra capacidad de EXPERIMENTAR LA VIDA AL NATURAL, pues todo lo que necesitamos para hacerlo, está dentro de cada ser …, ¿y si dejamos de buscar fuera?
Emociones básicas,su mensaje
Las emociones básicas, son aquellas comunes y reconocibles en todos los seres humanos, independientemente del momento temporal del que se trate, la cultura a la que se pertenezca y la edad que se tenga. Es decir, si has nacido siendo un ser humano, las traes contigo.
Estas emociones básicas son cuatro: MIEDO, IRA, ALEGRIA y TRISTEZA, (dedicaremos los próximos artículos a cada una de ellas). Puedes encontrar que, en lugar de cuatro, sean entre cinco y ocho las que se consideran emociones primarias, según el autor y los resultados de su estudio. Aquí, me baso en las cuatro consideradas desde la Psicología Gestalt, como aquellas emociones de las que derivan todas las demás.
La emoción, es una reacción psicofisiológica, que responde ante un estímulo externo o interno (situación, persona, pensamiento, recuerdo…), y lo hace de forma automática. Se trata de un impulso que nos lleva a responder de una manera determinada, con el fin de facilitar la supervivencia, al menos en origen.
El miedo, nos pone en alerta ante el peligro, cumpliendo una función de protección; la ira nos lleva a la acción cuando nos sentimos invadidos o percibimos injusticia; la tristeza, facilita la reintegración personal ante pérdidas y duelos, a través de la reflexión y el reposo, y la alegría, nos proporciona bienestar y seguridad, facilitando la relación con los demás.
Conexión cuerpo-mente-corazón
Cada emoción trae su mensaje, sin embargo, hemos aprendido a obviarlo, poniendo toda nuestra energía en evitar enterarnos de lo que estamos sintiendo, con la intención de no percibir el dolor, y con la creencia de que esto es posible.
La emoción que sentimos, pasa por nuestro cuerpo e influye en cómo pensamos; cómo pensamos, influye en lo que sentimos y pasa por nuestro cuerpo; cómo tratamos nuestro cuerpo, afecta a cómo nos sentimos, e influye en el tipo de pensamientos que tenemos.
Somos un todo, cuerpo, mente y corazón están conectados. Bloquear o ignorar nuestras emociones, puede darnos una falsa sensación de control sobre lo que nos sucede, y a nuestra mente eso del control, le encanta. El problema es ese, es una FALSA sensación.
La mente queda contenta creyendo que puede controlarlo todo, y mientras tanto, nuestro cuerpo y nuestro corazón sufren las consecuencias, no quedándoles otra que sacar de sí esas emociones no escuchadas, a través de dolores musculares, molestias digestivas, agotamiento, vértigos, insatisfacción vital, brotes de agresividad, ansiedad, depresión, estrés, y demás alteraciones, que la emoción no expresada puede generar.
Pensar menos, sentir más...
Pensar menos, sentir más…,de un tiempo a esta parte ,lo uso como una especie de mantra. En esos momentos en los que mi mente esta liada con sus juicios, creencias y miedos aprendidos, me lo recuerdo, «eh chica,ya sabes ,pensar menos sentir más».
Para sentir más, es importante “BAJAR DE LA MENTE AL CUERPO”. Esta es la pauta que uno de los terapeutas -formadores con los que me he cruzado en mi “camino gestáltico”, repite en sus talleres.
Bajar de la mente al cuerpo, significa soltar los pensamientos, (dejándolos en un segundo o tercer plano, ya que desaparecer, desaparecer, no desaparecen…), y poner la atención en las sensaciones que se están dando justo en ese momento en el que decides observar. Entonces, pregúntate, ¿cómo me siento justo ahora?, ¿hay inquietud?, ¿calma?, ¿tensión?, ¿aburrimiento o pereza…?, ¿angustia ?, ¿ilusión?…,¿ y dónde siento esto en mi cuerpo?, quizás sea en el estómago , en algo músculo, o sea tu postura corporal la que habla.
Cómo te sientes y dónde lo sientes, es información que viene de tu corazón y de tu cuerpo; se trata de mensajes auténticos que no han pasado por nuestro filtro mental, y que están constantemente sucediendo en nuestro interior, seamos conscientes de ello, o no.
El ser humano es el único animal que tiene la capacidad de observarse a sí mismo; contamos con este regalo de la naturaleza que es la CONCIENCIA.
“Bajar de la mente al cuerpo, significa soltar los pensamientos, (dejándolos en un segundo o tercer plano, ya que desaparecer, desaparecer, no desaparecen…), y poner la atención en las sensaciones que se están dando justo en ese momento en el que decides observar.»
Ser conscientes de cómo sentimos, nos lleva a ser conscientes de cómo vivimos; ser conscientes de cómo vivimos, nos da la posibilidad de elegir hacer los ajustes que necesitamos para estar bien; elegir los ajustes que necesitamos para estar bien, significa que nos hacemos responsables de nuestra felicidad; hacernos responsables de nuestra felicidad, nos hace libres.
CONCIENCIA-RESPONSABILIDAD-LIBERTAD……esta sería la secuencia.
Esta entrada tiene 10 comentarios
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Me encantas tus publicaciones siempre me quedo con algo bueno para mi, no con todo, pero poco a poco se hace el camino. Voy a intentar ese ejercicio, bajar de la mente al cuerpo.
Gracias amiga ,no sabes lo feliz que me hace que te resulte útil alguna cosa y que vayas caminando junto a mi!
Abrazazo para mi Lola!
Gracias M. Jesús. Me ha gustado mucho este artículo. He aprendido mucho leyéndolo. Sentir más que pensar, tomar conciencia de nuestras emociones en cada momento y bajar de la mente al cuerpo. Una buena práctica de autoconocimiento.
Me alegro! Gracias por acompañar la reflexión!!
Un Abrazo!
De nuevo, una publicación que merece la pena leer. Si entendieran os más muestras emociones, quizá habría más «Alegría» que «Irá».
Me ha encantado poder ponerle palabras o encontrarle sentido, a la relación entre Responsabilidad y Libertad.
Gracias por aportarnos, una vez más.
Me alegro de que tenga sentido para ti María Jesús, muchas gracias por leer y por aportar!!!
Un abrazo enorme!
Escuchar mi cuerpo es una tarea fundamental y necesaria y la tenía olvidada probablemente sin darme cuenta que el cuerpo es lo primero que habla y no la mente….me encanta poder descubrir este secreto momento a momento dándome cuenta de ello Gracias por recordármelo .gracias por transmitirlo.
Me alegra que te haya servido para recordarlo Beatriz; agradezco tu lectura y tus palabras!
Un abrazo!
Muchas gracias María Jesús, tu artículo será puesto en práctica en breve, ahora es cuando nos damos cuenta de las cosas. Pero nunca es tarde si la dicha es buena. A mimarmos y escucharnos. Gracias por tus palabras 😃
Marga,gracias por leer,»a mimarnos y a escucharnos»,me encanta amiga,seguiremos dando pasos!!
Un abrazo!!!