Gestión de emociones dos: el miedo

La más vieja de las emociones en la historia humana es el miedo.

 Lovecraft

El miedo es una de las cuatro emociones básicas con las que venimos al mundo. Tiene una función de protección y facilita nuestra supervivencia. Es el miedo el que nos avisa de las situaciones peligrosas que nos ponen en riesgo, como cruzar deprisa una calle con mucho tráfico, o pasar por un barrio conflictivo por la noche. El miedo, en definitiva, favorece nuestro instinto de conservación. Una vez asimilado que el miedo nos permite sobrevivir como especie, vamos a lo que realmente nos ocupa aquí, que es el miedo en su vertiente más psicológica: ¿Cuánto miedo sentimos por lo que vendrá? ¿Cuánto sufrimiento nos añadimos al negar o evitar nuestros temores más profundos? ¿Cuánto esfuerzo nos cuesta mostrarnos como personas valientes e indestructibles? Y más importante aún, cuánto de la vida nos perdemos, por miedo a ser quienes realmente somos.

Tipos de Miedo

En el miedo racional o adaptativo, existe un peligro real. Imagina que caminas por una calle oscura a altas horas de la noche, no hay nadie alrededor y empiezas a escuchar unos pasos que cada vez sientes más cerca.  Tu cuerpo empieza a sentir temblor, frío, angustia en la boca del estómago, y se encoge ligeramente, haciéndose más pequeñito; toda esta cascada de reacciones fisiológicas que ocurren de forma automática, te preparan para tres posibles respuestas: HUIDA, ATAQUE O BLOQUEO.

En el miedo irracional, sentimos temor ante un peligro inexistente o imaginario, sin embargo, en nuestro cuerpo se desencadenan las mismas respuestas físicas que en el caso anterior, y también existen las mismas opciones de respuesta.

Imagina una persona que se siente muy insegura a la hora de relacionarse en grupo. Cada vez que debe enfrentarse a una situación social, siente angustia, le tiemblan las manos y la voz, anda con los hombros encogidos y mira hacia el suelo casi todo el tiempo.

Las reacciones fisiológicas que ocurren de forma automática, te preparan para tres posibles respuestas: HUÍDA, ATAQUE O BLOQUEO.
Esa persona se siente en peligro, a pesar de que no hay nada que la ponga en verdadero riesgo. Su cuerpo está sintiendo la misma cascada de reacciones fisiológicas que tendría, si estuviera rodeada por una manada de leones. En respuesta a su temor, puede que decida evitar los eventos sociales que se le presenten (huida), o que su estado de nervios interno la lleve a estar a la defensiva constantemente (ataque), o que no sea capaz de seguir una conversación (bloqueo).

Miedos Comunes

Son muchos los temores que podemos experimentar, y que nos afectan en mayor o menor grado según nuestra historia, y también, según nuestra evolución personal. Pongamos un poco de atención en algunos de ellos:

Miedo al abandono y/o al rechazo: si este miedo es lo suficientemente fuerte, el comportamiento que le sigue, tiene que ver con buscar la aprobación y validación de los demás, a toda costa. Nos convertimos en aquello que creemos que el otro quiere que seamos, aparentando ser lo que no somos, y poniendo toda nuestra energía en agradar y complacer. Desde aquí, lo que aparecen son relaciones tóxicas y de dependencia, sufrimiento, frustración, y en otro polo, la búsqueda del aislamiento para así, evitar la sensación de rechazo.

Miedo a la soledad: tiene que ver con lo anterior y las consecuencias son muy parecidas. Dejo el enlace al artículo donde hablo sobre este temor.

Miedo a lo que está por venir: el miedo al futuro es la base de la ANSIEDAD. Cuando se vive desde la ansiedad, y dependiendo del nivel de ésta, lo que sucede es que nos anticipamos constantemente al futuro, inventamos lo que aún no ha ocurrido, y, además, lo hacemos de forma negativa y catastrófica, lo que nos provoca un estado de alerta continuado (estrés, ansiedad generalizada, crisis de pánico, insomnio, inseguridad, etc..). Desde luego la ansiedad es un tema muy amplio, y muy presente en nuestra vida, así que le daremos su espacio en otro momento.
Miedo a “ser”: me pongo un poco existencialista aquí, lo sé. Voy a necesitar un subtítulo aparte.

Miedo a "ser"

Podríamos decir que este miedo es el resultado que obtenemos, cuando existen todos los demás. Se trata del miedo a ser como realmente somos, a expresar aquello que pensamos, a hacer aquello con lo que disfrutamos, o a comportarnos acorde a lo que sentimos, sin forzarnos en aparentar otra cosa. Tenemos miedo a ser diferentes, por si esto  se traduce en sentirnos solos. Tenemos miedo a no ser aceptados incondicionalmente por los demás, y esto nos hace sentir inseguridad, y vivir muy atentos a la validación externa.
Todo esto es totalmente humano, y a un nivel u otro, son miedos compartidos por la mayoría. Sin embargo, si no ponemos luz a nuestros temores en algún momento, si no nos hacemos conscientes de ellos y comprendemos cómo funcionan y a qué nos llevan, NO ESTAMOS VIVIENDO DEL TODO. Cuando vivimos excesivamente condicionados por nuestros miedos, nos cuesta fluir con la vida, experimentarla tal cual viene. Es como conducir un coche con el freno de mano puesto.
Gestión de emociones dos: el miedo. Solamente Caminando

Tenemos miedo a ser diferentes, por si esto se traduce en sentirnos solos.

Frente a la idealización de la valentía y de la figura de heroína y héroe sociales que pueden con todo, nos encontramos con la siguiente realidad: estamos vivos y por lo tanto sentimos miedo, a veces racional, otras irracional, a veces conscientes, y otras muchas, nuestros miedos están enterrados, o son disfrazados y rechazados, condicionando nuestra vida limitándola, e incluso diría que, impidiéndola.
No se trata de vivir sin miedo, se trata de vivir a pesar de él.
Huella · SolaMente Caminando

Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. Antonia María Buendía Almagro

    El miedo a veces nos paraliza y nos impide hacer aquello que debemos hacer para alcanzar nuestro propósito en la vida. Gracias por este buen artículo que nos ayuda a reconocer los diferentes tipos de miedos.

  2. Isabel Flomesta

    Yo soy «un manojo de miedos».
    Gran artículo y mejor persona 💜

    1. Amiga ,que bonico que lo veas ,todos lo somos , aunque no siempre de manera consciente.
      Gracias por leer y por tu apoyo incondicional.
      Abrazaco!

  3. Lola

    De eso va la famosa frase «salir de la zona de confort», q trato de aplicar. Hacer, actuar, sentir, a pesar del miedo. Gracias por diferenciar los diferentes miedos, si conoces al enemigo es más fácil la lucha💪.

  4. Encarna

    Hola María Jesús, cuanto me gusta todo lo que estas escribiendo, cada vez mas. Solo darte las gracias.
    Me gustaría señalar algo que me gusto bastante .
    NO SE TRATA DE VIVIR SIN MIEDO…SE TRATA DE VIVIR A PESAR DE EL.

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